Ya sabéis que voto a un partido que tiene por líder a Cayo Lara así que estoy legitimada para descojonarme de los líderes de cualquier otro partido político.
Y si el líder del partido que tiene que parar los pies al neoliberalismo es Rubalcaba o Chacón pues nada, lo puedo hacer tan tranquilamente y a lo grande. Si me hiciera gracia, claro.
Y es que si yo fuera socialista (en eso si que soy afortunada) y tuviera que elegir entre uno u otra haría como mi amigo Luis y elegiría muerte.
Porque Carme es mujer, si, pero sobre todo es un poco pava. Porque hay que ser pava para darle un reportaje a esa revistilla de El País, SModa, y enseñarles su casa, su ropita y sus cosas de mujer. Y es que dudo mucho que lo mismo se lo hubieran propuesto a Rubalcaba y aún más que él lo hubiera aceptado.
Pero para lo mío es estupendo, oyes; a mí el reportaje que hizo me tiene fascinada desde entonces y ya hace meses de esto. Le había guardado en mi frágil memoria y hoy, de repente, me acordé de él y me dio por homenajearle, así, en plan Alaska.
| No, nada. Con la parte del posadito en el chaiselongue no pude hacer nada Y eso que en casa yo voy muy como Carme con mis tacones, mi vestidito y mis vigas de madera. Pero que no hubo manera de conseguir cruzar las piernas como ella, hijos. Ni mal ni bien.
Fijaros bien porque son unas piernas trampantojo. |
Carme se decanta por los tonos neutros y los trajes chaqueta sin renunciar a un buen tacón dice el pie de foto.
Yo, mucho más burda, me decanto más por colores vivos y chaquetas de lana sin renunciar a una buena bota plana de tachuelas. Me sentí un poco mongo colocando la ropa en el sofá, la verdad, tengo que confesarlo. Pero serán cosas mías.
El juguete de Miguel. Este camión que la ministra compró en 2007 en Costa Rica es uno de los juguetes preferidos de su hijo. “Y contenedor de otros” dice el pie de foto.
En casa somos más del repugnante centro comercial de las PinyPon que compramos en el Carrefour de Peñacastillo. Tres semanas para montarlo. Las niñas pasan de él.
Con el Rey. Están en Líbano y sacaron la foto con el móvil del rey. Al lado, retrato con el Rey y con García Márquez dice el pie de foto. En la composición también aparece una camisa de seda caída como casualmente y una agenda de piel. Guau.
Yo he estado muchas veces con reyes y escritores pero que se me pasa siempre sacarme la foto. No sé, he pensado que igual para mí es equiparable a poner las fotos de mi familia y mis amigos. Agenda no llevo pero anoto mis cosillas en El Candelario y así me organizo bien.
El salón de su casa de Esplugues le transmite paz. Está decorado en tonos pastel con velas, cuadros y libros a los que tiene especial cariño dice el pie de foto.
El salón de mi casa es de colores y rayas y mis hijas, en el momento de la foto, habían montando una alambrada eléctrica con lana que me transmitía todo menos paz. Yo también podía haber puesto unos libros de decoración al estilo salón de folklórica pero es que no estoy al detalle fino.
La funcionalidad es básica en el armario de la ministra, aunque opta por detalles que la personalizan dice el pie de foto.
Muy fan de esta foto sin sentido, de todo: de su foto en plan Jacqueline Bisset, de los eternos libros descolocados y de los que ahora cuelga una percha con su chaqueta de lana y de esa bisutería ahí posada. Lo he intentado pero es que no, no tengo su charme.
Libros de su «avi» El abuelo de Chacón editaba sus propios libros, de política y de amor. En las escaleras se encuentran también los bolos de espuma de su hijo dice el pie de foto.
¡Hala, venga! Resulta que tienes unos libros familiares en el borde de una escalera. Y unos bolos en perfecto desequilibrio. Todo tan absurdo como el marco sin fotos que tengo yo en mi salón.
Recuerdos. Notas, recortes, banderas, fotos... Su abuelo quiso que Carme los conservara dice el pie de foto.
Ahí si que no. Hasta incunables tengo yo de la casa de mis abuelos, que fue un monasterio allá por el siglo XV. Y la colección de mi AmoySeñor de libros viejos. Ahí yo lo mejoro.
Una de los retratos que Carme Chacón guarda en su casa dice el pie de foto.
Mira, no. Yo soy muy de clasificar a la gente que tiene fotos suyas por toda la casa. Estoy segura de que también utilizan el mayestático. A mí me ha resultado imposible encontrar una sola foto en la que aparezca sola y que no fuera haciendo el pon. Y en plan book pues menos. Pañuelo de seda a los pies de la foto tampoco tengo así que aproveché mi palestino y tapé a mi acompañante de la foto.
La biblioteca Novelas, arte, gramática y los caganers de Chacón y Obama dice el pie de foto.
Yo también tengo bibliotequita. Las baldas en vez de pladur son de Ikea y se están doblando un poco pero, vamos, que tampoco hay tanta diferencia. No tengo caganets pero mierdecillas, muchas.
Y ya. Sin más.
Que sé que no hace falta pero por si acaso: casi tan mezquinos me parecen los que ponderan a Chacón por ser mujer como los que la desprecian por serlo.